Campeche - Tradiciones

Campechana La historia de campeche se ha trocado en leyenda y mito que envuelven de magia a sus pobladores. De norte sur y en cada uno de los rincones de nuestra tierra siempre hay algo fantástico que contar, unas veces divertidas a manera de anécdotas, otras veces misteriosas a manera de leyenda y otras veces fantásticas cual mito, siempre entretienen al visitante y lo envuelve en la magia de nuestras tradiciones.

No es para menos, nuestra vasta herencia cultural prehispánica, fusionada posteriormente con las interpretaciones españolas y las incursiones de piratas dan lugar a los más fantásticos relatos que motivan el alma de Campeche en la leyenda de su gente, en la leyenda maya.

Los rasgos culturales mayas prevalecen aún en las tradiciones folclóricas de Campeche. Los sonidos prehispánicos -la música propiamente dicha- formaban parte de un concepto divino y provenían de atabales y “tunkules”, trompetas de palos huecos, flautas o flautines de barro, carrizo o hueso, caracoles marinos como trompetas, tambores de troncos huecos de chicozapote y conchas de tortugas percutidas con astas de venado. La enseñanza de la música era de generación en generación y para ello habían escuelas.

De todas estas reminiscencias quedan los bailes folclóricos actuales que se han mezclado con los ritmos europeos, como las fiestas del palmar, la jota aragonesa, los saraos y las vaquerías donde los ritmos, en algunos casos, se fusionaron y en otras simplemente se modificaron, no solo en sus ejecuciones sino también en su música. Así, las zarabandas, las seguidillas, los fandangos, las pavanas, las caconas y las jaconas se quedaron como bailes para los días de fiesta desde tiempos memorables; las orquestas eran parte primordial de su desarrollo y evolución. Para 1815 ya se bailaban los “Saraos” donde la elegancia se refinaba en delicados vestidos que portaban las mujeres, era un baile de gente “acomodada”, pero que con el tiempo se hicieron populares y los barrios los empezaron a adoptar; de los salones en las casas de ricas familias pasó a todas las clases sociales en espacios abiertos, tuvieron transformaciones y los que hoy se baila ha sido producto de esa evolución.